Imagina que recibes un correo de tu banco diciendo que tu cuenta ha sido bloqueada y que debes confirmar tu identidad haciendo clic en un enlace. Entras en la página, introduces tus datos y… acabas de ser víctima de un ataque de phishing. Ahora, los ciberdelincuentes tienen acceso a tu información bancaria. Pero, ¿cómo evitar caer en esta trampa? Aquí te lo explico.
¿Qué es el phishing?
El phishing es una técnica de engaño utilizada por ciberdelincuentes para robar información personal, como contraseñas, números de tarjeta de crédito o credenciales bancarias. Se hace pasar por una entidad confiable (bancos, empresas tecnológicas o redes sociales) para engañar a las víctimas.
¿Cómo funciona un ataque de phishing?
- Recepción de un mensaje falso: Puede llegar por correo electrónico, SMS o redes sociales.
- Enlace fraudulento: El mensaje incluye un enlace que lleva a una página falsa.
- Suplantación de identidad: La página se ve idéntica a la original para engañarte.
- Robo de datos: Cuando introduces tu información, esta va directamente a los hackers.
Tipos de phishing
1. Phishing por correo electrónico
El método más común. Suelen incluir amenazas como «su cuenta será bloqueada» o «hemos detectado actividad sospechosa» para que actúes rápidamente.
2. Smishing (phishing por SMS)
Mensajes de texto con enlaces peligrosos. Pueden suplantar a bancos o empresas de envíos.
3. Vishing (phishing por llamada)
El atacante llama haciéndose pasar por un agente bancario o soporte técnico para pedirte datos sensibles.
4. Phishing en redes sociales
Los estafadores crean perfiles falsos de empresas o amigos para engañar a los usuarios.
¿Cómo prevenir un ataque de phishing?
- No hagas clic en enlaces sospechosos: Verifica siempre la URL antes de ingresar datos.
- Activa la verificación en dos pasos (2FA): Esto añade una capa extra de seguridad a tus cuentas.
- Revisa el remitente del correo: Un banco nunca te pedirá datos personales por email.
- Usa un gestor de contraseñas: Puede ayudarte a detectar páginas falsas que intentan robar tus credenciales.
- No descargues archivos de correos sospechosos: Pueden contener malware.
- Denuncia los intentos de phishing: Si recibes un mensaje fraudulento, repórtalo a la empresa que supuestamente lo envió.
¿Qué hacer si caíste en un phishing?
- Cambia inmediatamente tus contraseñas.
- Contacta con tu banco si diste información financiera.
- Activa la verificación en dos pasos en todas tus cuentas.
- Ejecuta un análisis de seguridad en tu dispositivo para eliminar posibles amenazas.
Conclusión
El phishing es una de las técnicas de ciberataque más comunes, pero también una de las más evitables. Con precaución y buenas prácticas de seguridad, puedes reducir al máximo el riesgo de caer en una estafa. Mantente alerta y comparte esta información para que más personas se protejan de los ataques cibernéticos.